Me falta de todo.
Me faltan las razones, los motivos y los silencios.
Me falta una canción en la que encontrar las palabras que no tengo.
Me falta cometer alguna falta que no me pueda perdonar.
Me falta el sentido; el común, el ajeno.
Mostrando entradas con la etiqueta mi zona no hecha palabras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mi zona no hecha palabras. Mostrar todas las entradas
martes, 11 de enero de 2011
jueves, 30 de diciembre de 2010
¿Existe el derecho a desaparecer?
A doblar una esquina y pasar de todo y de todos.
A durante un día no estar para nadie. A decir con voz mecánica inténtelo más tarde.
A estar dolidos; sentirse heridos; estar maltrechos, jodidos, carcomidos, hechos trizas y despojos; ser piojos de uno mismo; a no querer responder a nadie ni a nada; a no dar la hora y andar en pijama; a hablar bajo y con desgana; a arrastrar las palabras hasta que se pierdan algunas letras y las que queden no sean más que pellejo; a regodearse en el lodo de la pena, en la condena de la tristeza, en la rabia del motivo; a irse sin aviso y sin una nota de papel; a no rendirle cuentas a nadie; a no contar cuentos ni historias; a fin de cuentas: a desaparecer.
(22/06/06)
A doblar una esquina y pasar de todo y de todos.
A durante un día no estar para nadie. A decir con voz mecánica inténtelo más tarde.
A estar dolidos; sentirse heridos; estar maltrechos, jodidos, carcomidos, hechos trizas y despojos; ser piojos de uno mismo; a no querer responder a nadie ni a nada; a no dar la hora y andar en pijama; a hablar bajo y con desgana; a arrastrar las palabras hasta que se pierdan algunas letras y las que queden no sean más que pellejo; a regodearse en el lodo de la pena, en la condena de la tristeza, en la rabia del motivo; a irse sin aviso y sin una nota de papel; a no rendirle cuentas a nadie; a no contar cuentos ni historias; a fin de cuentas: a desaparecer.
(22/06/06)
lunes, 24 de mayo de 2010
sábado, 15 de mayo de 2010
Hibernación

Algunos animales de sangre caliente, mamíferos y aves, sobreviven en invierno entrando en una especie de sueño profundo, logrando que su actividad corporal sea más lenta y su temperatura descienda para ahorrar energía. El corazón late más lentamente y la respiración se hace también más pausada. Pueden lograr que la temperatura de su cuerpo se asemeje a la de su entorno, aunque se acerque al punto de congelación. Los animales que hibernan suelen utilizar lugares cálidos y seguros para pasar el invierno. Los murciélagos duermen en el fondo de las cuevas y cavernas, donde la temperatura no cambia demasiado. Muchos pequeños roedores hibernan bajo tierra, en madrigueras forradas de hierba para mantener el calor.
Yo hiberno dentro de mi cabeza...
miércoles, 3 de marzo de 2010
9.43 de la mañana: miedo.

Viernes por la mañana. Estoy en la cama con fiebre, alta pero no tanto como para decir frases incoherentes y que ni Freud podría exprimir para teorizar sobre mis traumas infantiles. Hace más de dos horas que mi chico se ha ido al trabajo. Llaman al timbre. Entreabro los ojos: son las 9.31. Me giro para apoyarme en el otro costado y vuelvo a cerrar los ojos. Vuelve a sonar en timbre. Me dan ganas de decir "no estoy" como cuando los niños pequeños se tapan los ojos y dejan de existir, pero a pesar de mi estado febril soy consciente de que los "adultos" (casi todos) tenemos eso que Piaget llamaba permanencia del objeto. Así que decido que, detrás de la puerta, si no quiero estar, no estoy. Cierro los ojos y creo volver a dormirme. Me despierto con un ruido de llaves. Miro el reloj: las 9.43. Creía haberme dormido más tiempo. Pero espera un momento: mi chico no vuelve hasta pasadas las dos del mediodía. El ruido de llaves suena más intenso y... como entrando en la cerradura de MI CASA. No suena como las llaves de mi chico. Es otra persona. (Inciso: recuerdo que, de pequeña, cuando me despertaba por la noche asustada por cualquier cosa- era muy miedica- y quería llamar a mi madre, no me salía la voz y me quedada con un grito seco y sordo en la graganta). Me pasan mil pensamientos por la cabeza, excepto el de moverme de la cama. ¿Quién tiene llaves de casa? Mi chico, mi madre, los padres de mi chico y yo. Todos están en el trabajo menos yo, que estoy ahí planteándome metafísicas sobre la ubicación de las llaves que pueden abrir la puerta de mi casa, cuando lo cierto es que alguien está abriendo la puerta de mi casa torpemente, pues parece que no da con la llave. Soy medio gilipollas, o es la fiebre, o las dos cosas que interaccionan, pero lo cierto es que no me puedo ni mover de la cama. He tenido mil millones de pesadillas en las que veo como la cerradura de la casa de mis padres se abría y yo no podía evitar que EL MAL entrara en casa, pero ahora estoy segura de que no es un sueño y me quiero dormir de nuevo y no enterarme de nada. Oigo como se abre la puerta. Silencio. "No te muevas", pienso, "Tú no estás aquí, eres como los niños que se tapan los ojos, ya no estás aquí". Ese alguien (yo estoy segura de que es un hombre, el mal es masculino) entra y se va tan pancho a la cocina. No sé que hace dentro y se va. Se cierra la puerta y el cerrojo suena en dirección contraria a la vez anterior. Está cerrando la puerta. Estoy en casa sola de nuevo pero rodeada de paranoias. Me levanto de la cama temblando, no sé si porque voy descalza y tengo fiebre o porque me voy a poner a llorar de un momento a otro. Voy a la cocina y sólo veo que la puerta de debajo del fregadero está abierta. Miro dentro. Todo está igual. Echo la cadena de la puerta de casa y me siento en el sillón a intentar pensar. ¿Quién cojones era? ¿Quién cojones ha entrado en casa? ¿Quién? ¡¡¡¡Quién!!!! Veo que la nota que dejé anoche con los números del contador del agua siguen encima de la mesa. Mi chico se olvidó de apuntarlo. ¡Mierda! Hoy es viernes y era el último día. Nos llegará otra vez la factura con el consumo estimando, que simpre es como cuatro veces lo que consumimos. ¡Espera! el contador del agua está debajo del fregadero. ¿Quiénes teníamos llaves para entrar en casa? Mi chico, mi madre, los padres de mi chico, yo....¡y el portero!
Respiro "más tranquila" sabiendo quién ha entrado. Pero aún no entiendo porqué ha entrado...
Han pasado cuatro días y todavía no le he preguntado si ha sido él. Me da miedo que me diga que no.
Yo quiero SER ESO.

Ayer, tomando unas cañas con una amiga de la carrera para que intentara ahogar las penas de haber quedado fuera, por tercer año consecutivo, de las 131 plazas del P.I.R (se presentaron más de 3000 este año...) nos pusimos a hablar del COP (Colegio Oficial de Psicólogos). En el gremio, o lo odias, o lo amas. Yo lo odio.
Delirando sobre los pros y los contras, me contó que el COP tiene un gabinete de asesoramiento audiovisual para aquellos que quieran elaborar perfiles complicados de personajes en el cine (Como el de Mala Madre) , en una novela, para la tele...
Y, con la cabeza que tengo estos días liada entre la tesis, el trabajo con los niños de los que se dice que están tarados pero que los tarados la mayor parte de las veces son los padres, y mis negros, pensé: ¡Coño, yo quiero trabajar en eso! Yo quiero SER ESO...
viernes, 26 de febrero de 2010
Dreams
Empiezo a leer un libro sin causa y, en parte, también sin ganas. Da igual el título y el autor porque, tan pronto lo acabe, lo olvidaré intencionadamente. Borraré todas y cada una de sus páginas porque no me han dicho nada. Lo terminaré por ese absurdo principio personal de no dejar jamás un libro a medias. Si pudiera saltármelo, este sería el libro que inauguraría mi nueva y recién adquirida indisciplina.
Pero no podré olvidarlo todo, porque en la página 72, sin previo aviso, me ha robado la calma y ahora tiene que devolvérmela antes de llegar el final.
Dice:"Si no eres consciente de que te mueres, si un día te acuestas y te duermes, y ya no te despiertas, de qué habría valido la vida, pensaba, habría sido sólo un sueño"
(Habrá que citar...: Agustín Fernández Mallo. Nocilla Dream .)
Modifico este post yo misma: Terminado el libro hace varios días y pensando en el conjunto final, me reconcilio con él....Al final las páginas y yo nos hicimos amigas y supimos entendernos...Creo
Pero no podré olvidarlo todo, porque en la página 72, sin previo aviso, me ha robado la calma y ahora tiene que devolvérmela antes de llegar el final.
Dice:"Si no eres consciente de que te mueres, si un día te acuestas y te duermes, y ya no te despiertas, de qué habría valido la vida, pensaba, habría sido sólo un sueño"
(Habrá que citar...: Agustín Fernández Mallo. Nocilla Dream .)
Modifico este post yo misma: Terminado el libro hace varios días y pensando en el conjunto final, me reconcilio con él....Al final las páginas y yo nos hicimos amigas y supimos entendernos...Creo
Etiquetas:
Leido,
Libros,
mi zona no hecha palabras,
pasado
martes, 9 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
Vendedores camuflados

Salgo por la puerta de casa con la modorra a cuestas cuando, mientras cierro la puerta, me encuentro a un joven sonriente que está a punto de llamar a la puerta de una vecina. Desde luego el joven no sabe que la vecina está sorda y que ya puede estar llamando hasta el día del Juicio Final. El joven, muy sonriente, me pregunta mirando hacia MI puerta:
- ¿Hay alguien en casa?
A todo esto yo, que soy bastante...¿borde?, y más cuando estoy haciendo la digestión, me quedo mirándole incrédula.
- ¿En qué casa?
- En la tuya.
Ahora si que no salgo de mi asombro.
- ¿ Y tú quién eres?
Ya interesada en saber quién es el joven jodesiestas le miro atentamente a la vez que contesta a mi pregunta y veo ESE chaleco blanco que tanto odio, ESA carpetita a modo de estudiante aplicado con el boli en la mano, ESE buenrollismo traicionero...
- No vendo nada. Verás, es que estoy hablando con todos los vecinos porque vengo a informaros de una campaña que está haciendo "una ONG de cuyo nombre no voy a hacer publicidad" y...
- ¿Ah? ¿Y no vendes nada?
-Mmmm...no...
- Ya, pero quieres que te firme un papel y que te de dinero, ¿no?
- Mmmm
- No te engañes, si que vendes. Nos vendes que nos sintamos bien, eso es lo que haces. Y además a tí te pagan por ello. En fin, en MI casa si que queda alguien, mi pareja, pero no creo que le interese.
Etiquetas:
chorradas,
mi zona no hecha palabras,
odiando
miércoles, 27 de enero de 2010
martes, 14 de julio de 2009
A veces uno quiere, simplemente, no querer.
A veces una quiere no querer nada, no desear nada.
Otras veces una quiere que no la quieran, que durante un rato nadie la quiera de esa forma en la que ella tiene que corresponder con gestos y palabras....
Tonterías
Otras veces una quiere que no la quieran, que durante un rato nadie la quiera de esa forma en la que ella tiene que corresponder con gestos y palabras....
Tonterías
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

