Mostrando entradas con la etiqueta odiando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta odiando. Mostrar todas las entradas
viernes, 27 de mayo de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
Piensen lo que quieran:

Piensen lo que quieran, porque yo lo tengo muy claro. Sobre el tema de la ley antitabaco no quiero decir nada más, que estoy cansada de que una horda de gente sana (y encubiertamente autoritaria) se me lance a la yugular...Pero esto tiene un extraño tufillo dictatorial, y eso, lo siento, no lo podéis negar:
Las denuncias por fumaren lugares prohibidos
podrán ser anónimas
jueves, 30 de diciembre de 2010
Los tan típicos deseos de felicidad de estas fechas...
Con prisa pero sin llegar tarde, que aún queda hoy y mañana de este año que se acaba.
Espero que sigamos gastando más que ahora, que gastemos lo que no tenemos, que tengamos nuevas necesidades que satisfacer, necesarias pero, desde luego, no suficientes.
Espero que este año cambiemos de móvil, de coche y, a ser posible, que nos compremos una casa en la playa, si no puede ser en primera línea, por lo menos en un complejo residencial a todo tren.
Espero que la moda nos embobe por lo menos una vez por temporada, y que arrasemos en esas tiendas que parecen que se llaman de forma diferente pero que hace que todos vayamos de uniforme.
Espero que vayamos en masa al cine a ver (solamente) la película que gane los Oscar este año, que para eso se gastan en Hollywood tanto dinero con la ceremonia.
Seamos buenos, seamos conformistas. Seamos buenos ciudadanos. Dejemos de fumar, pero no de beber, que España es productora de bebidas alcohólicas.
Espero que hagamos más horas en el trabajo (que no nos paguen), que chupemos culos y braguetas, que hagamos nuestro un trabajo en el que por no tener, no tenemos ni contrato fijo.
Espero que cambiemos de médico una y otra vez y que demos vueltas en el Área Única en busca de quien nos cure lo incurable.
Espero que, si tenemos hijos, los escolaricemos en la educación privada, que la pública está llena de...
Espero, en resumen, que este año sea como el anterior, si no que disgusto se van a llevar algunos.
Pd. O mejor, ojalá el año que viene seamos felices (si lo merecemos), pero si seguimos abotargados esperando a que el sistema se regule por si solo, como hemos estado este puñetero año, en el que la Huelga General parecía un desfile de nostálgicos, espero, digo, que nos hartemos de comer pan con cebolla, a ver si eso por lo menos provoca que se nos caigan unas pocas lágrimas. Vosotros lo mismo lo veis por la tele, si es que ahora hablan de eso en el UNIcanal que nos están metiendo con calzador, poco a poco para que no nos demos cuenta...O que nos demos cuenta y nos de lo mismo, que visto lo visto...
Espero que sigamos gastando más que ahora, que gastemos lo que no tenemos, que tengamos nuevas necesidades que satisfacer, necesarias pero, desde luego, no suficientes.
Espero que este año cambiemos de móvil, de coche y, a ser posible, que nos compremos una casa en la playa, si no puede ser en primera línea, por lo menos en un complejo residencial a todo tren.
Espero que la moda nos embobe por lo menos una vez por temporada, y que arrasemos en esas tiendas que parecen que se llaman de forma diferente pero que hace que todos vayamos de uniforme.
Espero que vayamos en masa al cine a ver (solamente) la película que gane los Oscar este año, que para eso se gastan en Hollywood tanto dinero con la ceremonia.
Seamos buenos, seamos conformistas. Seamos buenos ciudadanos. Dejemos de fumar, pero no de beber, que España es productora de bebidas alcohólicas.
Espero que hagamos más horas en el trabajo (que no nos paguen), que chupemos culos y braguetas, que hagamos nuestro un trabajo en el que por no tener, no tenemos ni contrato fijo.
Espero que cambiemos de médico una y otra vez y que demos vueltas en el Área Única en busca de quien nos cure lo incurable.
Espero que, si tenemos hijos, los escolaricemos en la educación privada, que la pública está llena de...
Espero, en resumen, que este año sea como el anterior, si no que disgusto se van a llevar algunos.
Pd. O mejor, ojalá el año que viene seamos felices (si lo merecemos), pero si seguimos abotargados esperando a que el sistema se regule por si solo, como hemos estado este puñetero año, en el que la Huelga General parecía un desfile de nostálgicos, espero, digo, que nos hartemos de comer pan con cebolla, a ver si eso por lo menos provoca que se nos caigan unas pocas lágrimas. Vosotros lo mismo lo veis por la tele, si es que ahora hablan de eso en el UNIcanal que nos están metiendo con calzador, poco a poco para que no nos demos cuenta...O que nos demos cuenta y nos de lo mismo, que visto lo visto...
jueves, 2 de septiembre de 2010
Precarias experiencias

Queridísimo Ministerio de Ciencia e Innovación:
Me pongo en contacto con Usted para comunicarle las incidencias que me han ido surgiendo en el (intento) de incorporación a la beca FPI, que su excelencia ha tenido a bien concederme. No se preocupe, porque como bien sé que será de su agrado, le he remitido esta misma información vía fax, mail, correo certificado, telégrafo, y en breve, dándole un toque original a mi acción, verá a un hombre surcando el cielo en avioneta por encima del Ministerio. Los gastos, desde luego, los he cargado a su cuenta, que la beca no me da para semejantes despilfarros.
Le pediría que me permitiera tutearlo, pues no es fácil hablar de las miserias de uno dirigiéndose a su más estimado benefactor en términos tan formales, pero entiendo que las distancias entre una simple becaria y usted son infinitas. Así pues, le cuento lo que me ha venido ocurriendo desde que entrara el mes de Septiembre en mi vida, y por supuesto en la de todos.
Como bien leí en el BOE, el día 1 de Septiembre, miércoles para más señas - que ya sé, Señor Ministerio que con tantos asuntos en la cabeza puede andar despistado- me disponía a incorporarme a la beca que ya le mencioné antes. Iba yo a la facultad, donde estudié la carrera y donde intento doctorarme, a que mi directora de tesis y proyecto de investigación me firmase unos simples papeles. Algo me habían advertido ya de las complicaciones que este tipo de trámites suelen presentar, pero lo confieso, Señor Ministerio, desde el momento en que vi mi nombre en La Lista de Concedidos perdí toda mi mala fe y comencé a creer en Dios (aunque bueno, todavía no tengo claro en cuál de ellos).
El caso es que llegué temprano con todas mis ganas de contribuir a la creación de conocimiento cuando comprobé que lo que yo pensaba que eran malas lenguas que mordían la mano que les da de comer, eran mensajeros de la más pura realidad.
Tres día llevo Señor Ministerio haciendo trámites. Sin entrar en más detalles, que lo último que quiero es acabar con su paciencia como usted, he de confesarlo, acabó con la mía, tuve que mandar un fax (URGENTÍSIMO, como bien decía las instrucciones de incorporación) 120 veces. Ni una más ni una menos, Señor Ministerio. Y no crea que exagero y que intento ganarme su estima con pena; no Señor Ministerio. Le iré enviando los reportes de intento fallido en cada Navidad. Espero que llegue usted a una edad lo suficientemente avanzada como para que no tengan que ser sus nietos, y que digo nietos, bisnietos, los que recojan del buzón mi periódico regalo. Yo ya lo he dejado escrito en el testamento, para que sean mis descendientes los que continúen con la tradición.
Pero ya le dije que no entraría en detalles Señor Ministerio, que con este pequeño ejemplo ya se puede hacer a la idea de lo que he sufrido estos días.
No le pido contestación, en realidad no le pido nada, que miedo me da todos los papeles que tendría que hacer para recibirlo.
Sólo sepa el daño que hace.
Atentamente;
Yo
martes, 20 de abril de 2010
Suspicacias educativas. Cap 1

Paso por delante de un cartel (¡publicitario!) de la Comunidad de Madrid en el que se anuncian los centros públicos de enseñanzas bilingües: 242 colegios de primaria y 32 institutos. Como imagen, una niña latinoamericana, sentada en una de esas mesas color verde palo tan típicas de nuestras aulas, levanta la mano sonriente. A su lado la consigna " yes, we want".
En la ciencia educativa siempre se ha hablado del estudiante medio, ese que no es ni muy listo, ni muy tonto; ni muy pobre, ni muy rico; y por supuesto, ni muy sumiso ni muy contestatario. El currículum se planifica pensando en ese estudiante, que aunque en realidad no existe, es el centro del sistema educativo. Ahora bien, por lo tanto, si el sistema esta organizado así, yo me basaré en ello como premisa para abordar, desde mi punto de vista, esta hipócrita y falsa campaña publicitaria.Si existe el estudiante medio, entonces yo hablaré del centro medio.
Tomemos a uno de esos 32 Institutos de Enseñanza Secundaria de la Comunidad de Madrid y describámoslo:
Centro ¿bilingüe? que imparte parte de sus enseñanzas en inglés y francés. Mirando sus aulas en un curso tan decisivo como es tercero de la ESO nos encontramos con seis grupos. Los alumnos de los grupos 1 y 2 , tomados y nombrados por los propios miembros del centro como los buenos, reciben parte de las clases en inglés, además de tener como optativa francés. El número de alumnado inmigrante en estos dos grupos es anecdótico. Los dos grupos siguientes en el ranking de "bondad educativa", el 3 y el 4, tienen clases en francés, aunque en mayor cantidad el primero de este dúo. ¿Número de inmigrantes? Aparecen los primeros en el grupo 4 llegando a tan sólo el 14 %. Pasamos entonces a los llamados grupos difíciles, el 5 y el 6, que reciben las clases (afirmación que, en sí, podría ser cuestionada) única y exclusivamente en castellano. Sorprendentemente, el número de alumnado inmigrante asciende al 35 % en el grupo 5 y 68 % en el grupo 6.
A esto hay que sumarle que en las estadísticas sobre el porcentaje de alumnado inmigrante SÓLO cuentan los procedentes de Latinoamérica, África y Europa del Este. Los alemanes no son inmigrantes, y muchos menos los estadounidenses, los franceses o los noruegos entre otros. No es por tanto un tema de lengua. Es más, los alumnos chinos tampoco cuentan, ¿por qué? Porque cuando se habla de la distribución de la inteligencia como rasgo propiamente humano en la población en general, se establece, desde las corrientes más rancias de la psicología, que los chinos son más listos que los blancos y a su vez estos más que nos negros.
Recapitulando: la Comunidad de Madrid hace una campaña para anunciar los centros públicos bilingües y, queriendo hacer un alarde de no se sabe qué, nos plata a una niña encantadora de sonrisa profident que, ¡Oh, sorpresa! debe de ser ecuatoriana. Pero el caso es que se han equivocado de cartel, porque o pretendían anunciar los guetos educativos o no sé qué habrá confundido al del casting de niñas encantadoras porque, si en la comunidad de Madrid hay clases con enseñanzas bilingües, los "negros" no están allí, sino en esas clases que son la antesala de la salida de emergencia, porque aquí escolarizamos a todos, otra cosa es que consideremos que merecen educación.
Y si todo esto no es así, si yo me cuento la historia como no es y veo orejas de lobo donde hay florecillas silvestres, que alguien me lo rebata, por favor, que ya no sé si es que yo veo fantasmas donde no los hay.
sábado, 27 de marzo de 2010
El arte de odiar
Odio que a las cuatro de la tarde, demasiado a menudo, llamen a la puerta con la intención de que expiemos nuestras culpas pagando una cuota en alguna que otra ONG.
Odio que en cada salida de metro, en cada calle concurrida, en cada plaza haya un/a moderno/a disfrazado de agente de una ONG pidiendo dinero mientras finge ligar con su presa.
Odio el cartel de estoloarreglamosentretodos y odio la puñetera “Hora del Planeta”.
Odio que finjamos preocuparnos consumiendo solidaridad.
Odio.
jueves, 4 de febrero de 2010
Vendedores camuflados

Salgo por la puerta de casa con la modorra a cuestas cuando, mientras cierro la puerta, me encuentro a un joven sonriente que está a punto de llamar a la puerta de una vecina. Desde luego el joven no sabe que la vecina está sorda y que ya puede estar llamando hasta el día del Juicio Final. El joven, muy sonriente, me pregunta mirando hacia MI puerta:
- ¿Hay alguien en casa?
A todo esto yo, que soy bastante...¿borde?, y más cuando estoy haciendo la digestión, me quedo mirándole incrédula.
- ¿En qué casa?
- En la tuya.
Ahora si que no salgo de mi asombro.
- ¿ Y tú quién eres?
Ya interesada en saber quién es el joven jodesiestas le miro atentamente a la vez que contesta a mi pregunta y veo ESE chaleco blanco que tanto odio, ESA carpetita a modo de estudiante aplicado con el boli en la mano, ESE buenrollismo traicionero...
- No vendo nada. Verás, es que estoy hablando con todos los vecinos porque vengo a informaros de una campaña que está haciendo "una ONG de cuyo nombre no voy a hacer publicidad" y...
- ¿Ah? ¿Y no vendes nada?
-Mmmm...no...
- Ya, pero quieres que te firme un papel y que te de dinero, ¿no?
- Mmmm
- No te engañes, si que vendes. Nos vendes que nos sintamos bien, eso es lo que haces. Y además a tí te pagan por ello. En fin, en MI casa si que queda alguien, mi pareja, pero no creo que le interese.
Etiquetas:
chorradas,
mi zona no hecha palabras,
odiando
Suscribirse a:
Entradas (Atom)